miércoles, 15 de septiembre de 2021

visceral

Escupe coágulos casi con el mismo ritmo que la respiración

Pasaron siete días
Muchos meses
Algunos años.

Dos pasos, otra respiración,
sostener la panza como si fuera a caerse
y escupirse por el mismo canal
Invisible
alguien pincha.
Caen densos
Como quien pone granadas
en casa aliada

No hay fuerza vital
Con tanta sangre que se va
Sin embargo, tocan y vienen a reclamar

Solo puedo nombrar
Lo que pasa por el cuerpo
Y a veces
Como hoy
tampoco eso

El instante
entre la muerte y la vida
será quizas un espasmo más
Mientras tanto te pido
Por donde viniste te podes retirar

Lo que puede este cuerpo poético
Escribir casi en el instante preciso del dolor visceral.

11 de julio

Hay un sentido de Época.
Que revienta
ante mi corazón
Para partirlo en dos.

El espacio que abre
Tiene la misma distancia
Que me separa de esta tierra llana
Y el jardín de acuarelas verdes
Que trepa en su contradicción.

Resignificar.
Volver a preguntar
si ese discurso
Que armaron
con lápices populares,
Y armas de defensa del amor
(heterosexual)
Aguanta el mismo significado de libertad
De la vieja guardia que hoy
Ya no está.

Tu tiempo histórico
se desnuda ante jóvenes
de cuerpos flacos y sin camisa
Se carga a propios
Que quieren
dejar la dieta
del sofrito de arroz.

En el pecho
Un papá que dice no trabajó la zafra
Gracias a la revolución
Y después de andar
Universidades y Mares
está en esta tierra llana
Con gente blanca movilizada
Para pedir que vuelva a la zafra.

En el cielo
Un abuelo que de simple maestro
Pasó al ministerio para formar obreros mecánicos calificados.
Escucha
Como dicen
-fin de la dictadura
Los mismos que impulsaron planes maestros
Para verlos caer

Rapiña no perdona
Sesenta años después
Da vuelta las cosas
Y habla de libertad poniendo bombas en Siria y Afganistán.

Mi corazón,
Abierto en dos
Tiene la misma distancia
De la grieta que se hunde
Entre los idealistas de tu revolución
Y los paladines de un imperio sin perdón.

los que estamos en el medio,
Ca

e

mos

Caemos

Tenemos como único fundamento
El corazón
Repleto de guaguancó
Sin sol de malecón
Y una la familia implorando medicación.

jueves, 20 de mayo de 2021

beca

 El cuerpo dijo pará

La sangre dijo pará

No tenes mas oxígeno para trasladar

Mientras tanto el Estado rechazó un beca

De esas de mierda que te dan para pilotear

El fin 

De mes en mes los coágulos avisaban algo esta 

Mal de cordialidad llegó un mail 

En el que no me pude anotar porque 

Ya no hay relación con la institución

¿me estas jodiendo?

Si el titulo todavía no lo tengo 

Ni sacar el boleto gratuito 

Puedo 

hasta el cinco, Puedo 

pagar

el 6 se va todo

en alquiler

tarjeta  

comida

y en las clases de baile 

a las que no puedo ir porque cuerpo dijo 

pará

me espera la última materia,

Y quién le explica al Estado que 

El oxígeno no llega a mis manos

Que necesito esa beca de mierda 

Para pagar la médica 

Que me dirá

Anémica 

anda a descansar.

Porque mi obra social

Llamada empleadas de casa particular

No sirve para una mierda

Entonces tengo que pagar 

Y así sí evitar 

soportar

a la empleada del mostrador 

que se cree patrón

Con su cara de toor

Ningunea La clase social 

a la que también pertenece

Ella, no tiene sentido hablar de ella. 

Sino decir que tengo que pagar  

La médica, 

Para que me diga nena

Toma la verde en hebras 

Que después se hace

Materia que no rendí 

Por la que sigo 

siendo estudiante

Alguien que le avise al maldito estado

Que sigo 

siendo una perra estudiante 

Y que me dé su maldita beca

Para llegar 

A lo que llaman progresar  

Y así sí trasladar 

Oxígeno ¡por fin!

miércoles, 11 de noviembre de 2020

5 CALABAZAS.

Cinco calabazas, cascarilla y miel.

Bailo a lxs orichas
Con una mujer negra
Que me enseña
Como puedo sanar mis dolencias.
Cinco velas amarillas.
Que me acerca a mi tierra,
Que tanto me han dicho, no es ésta.
Por eso, quizás, me dice
cubanita veintecerodó
Cinco días.
Cuenta los pataki,
Hace preguntas
De un lado, la bandera cubana
Del otro, altar a Changó.
Una limpieza cada día.
¿Quién es el dueño de los truenos?
¿Quién baila con una cola de caballo?
¿Cuál es su número?
¿Qué colores lleva?
¿Qué tiene en la mano?
¿Cuál es su nombre?
¿Cuál es su día?
Enseña, pone a prueba
Cuán colonizada esta esta tierra.
Torso levemente inclinado,
Con fuerza.
Apaga la música.
“Sus hijos son muerteros,
ia tu sabe
esa gente que puede sentir
las energías de su alrededor
Las energías negativas de las personas y alejarse,
o acercarse”.
Dale al torso, torso, torso,
vamo, con fuerza.
(fuelza, sin r)
apaga la música.
“Sus hijos son esa gente
que tiene suerte,
(suelte, sin r)
Que de siete cosas, seis le salen bien”.
Y al final, todo al río.
No sé de quién soy hija,
Pero me enseña que a los santos se llega
Primero por salud
Y encuentro allí, en esa simple palabra
de cinco letras
respuestas.
No era cuestión de
llego,
doy parche
y aprendo.
Porque me respeto,
a mí y a mis ancestros.
Una de las pocas cosas
Que en mi vida hago lento,
con tiempo.
Estuve en mi tierra, que tanto me dicen no es ésta.
Y supe decir no,
porque para esas palabras
aún no estaba preparada
“Que tiene una vaina en la otra mano”
Y volvieron los recuerdos.
¿Dónde esta la vaina que había en casa?
Nadie sabe,
sólo quedan fotos.
Lo que se hereda,
aunque a veces se olvide,
llega,
no es mágico.
Hay que buscarlo
Pero que no se te olvide
“Tú no escoges el santo,
El santo te escoge”
Tengo una maestra,
Que me mira a los ojos,
me mira los pies,
y afirma tú no eres de aquí.
Me pone la pollera,
con sus manos negras
Aquí, en mi tierra
Que tanto dicen, no es nuestra.
Mérida.


Foto: compañía folclórica raíces profundas, Cuba


sábado, 24 de octubre de 2020

Memorias.




Este disco escuchaba mi mamá cuando yo estaba en su panza.

Se lo había mandado mi papá cuando todavía estaba allá. 

Las únicas las redes que existían, mandar cosas en paquetes, escribir en papel, teléfono fijo y mar. 

Me lo confirmaron recién por whatsapp, porque vi que lo estaban escuchando por Spotify.

Este disco llegó en esas correspondencias que ella buscaba en el correo y encontraba abiertas. 

Los milicos seguían actuando, revisando todo lo que venía de Cuba, aún ya habiendo salido de la dictadura.  

Mi vieja vio en vivo a Afrocuba 

cuando vinieron a Central con Silvio en 84, 

en ese recital que celebraba que los genocidas ya no estaban.

En ese disco hay una canción que se titula Lucumí y dice así:

"No hay en el mundo un ser

Que me pueda decir

que le gusta la rumba más que a mí.

Yo soy descendiente de allí

donde los negros calmaban su sudor

al ritmo del tambor".  

Sigo siendo lápiz y papel, recuperé Afrocuba.

La historia previó que sea agitadora en esa cancha de Rosario Central 

Y esa pibita, que por allá, se sumó a militar cuando conoció lo que significaba identidad y qué sucedió con la dictadura militar. 

lunes, 6 de julio de 2020

Somos.

Somos las que ayer fueron y mar y viento.
Abriendo camino hasta llegar a orilla,
con música del litoral que nos inspira.

Desafiando silencios con amores de guía.
Quienes estamos al lado, ni atrás ni adelante,
entendemos ciertas sonrisas,

Y eso que expresan los ojos de quienes pueden mirar por entre las heridas. 

jueves, 9 de abril de 2020

Los Muertos


Memoria antepasada
Retuerce el estómago. 
Abuelo recibió el mensaje:
felices niños blancos
disfrazados de esclavos.

Una ronda, 
pasteles 
empanadas, 
todes con corcho quemado, 
menos a la que le llega el recado. 

Hastío de este rol
compartido con el que perdió
y deja ver las compuertas en la jeta
Porque esta claro, 
los negros 
son desdentados.

Fui Dama Antigua,
después de rebelarme contra mí misma. 
No quise ser más oscura.
Porque está claro,
no conocía
reinas yorubas

Me oculté desde el pelo, 
En este continente
mi color era sinónimo de mierda, 
de pobre, 
de feo. 

Quemaba las raíces,
abría la tabla,
sepultaba mi cultura

Llegó el tiempo de ruptura,
encuentro con la identidad
vengar la violencia:
lavando las heridas de las cadenas
con el agua de ese mismo mar.

Tiempo de perdón:
Mirar los ojos negros
Ver cómo se apagan 
con el recuerdo del sudor.

Tiempo de reivindicación:
abuelo insiste en aparecer 
Y que busque información, 
Sin historia vivida no hay tambor.

Rostros que corren 
el polvo oculto
Aquella alfombra olvidada
en la vieja casa a punto de ser rematada

A tras luz, 
polvo es pequeña e ínfima serpentina
que ilumina como cuando me muestra
su sonrisa.

Ese día sin saber por qué
ya no corrí
no perdoné
no me negué.

Experiencia oculta traspasó los muros, 
los míos,
los tuyos
y colectivo 
se hizo el orgullo. 

Ese día 
Aquellas almas no se distrajeron más en dolor.
Hablaron en tambor. 

Los muertos nos guían,
en la timba,
en la guerra,
y en la vida.